Reflexología

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Reflexología2018-02-06T15:44:28+00:00

Reflexología

La reflexología o reflexoterapia es una técnica terapéutica diseñada para activar el equilibrio entre cuerpo y mente para detectar, curar y prevenir dolencias o enfermedades. Se basa en la estimulación por digito-presión de puntos ubicados en manos, pies y cabeza que actúan de forma refleja sobre órganos internos, tejidos y sistemas, mejorando, así, la salud, tanto a nivel físico como mental, y favoreciendo el bienestar general.
Si no sabes qué es la reflexología y quieres saber más sobre esta técnica, sigue leyendo este artículo y descubre para qué sirve y cómo funciona.

La reflexología tiene sus orígenes en la medicina tradicional china y consiste en hacer presión con los dedos de las manos en determinados puntos del cuerpo, llamados zonas reflejas, que se encuentran enérgicamente relacionados con los órganos internos del cuerpo. Estos puntos de presión se encuentran, principalmente, en los pies, las manos y la cabeza.

La medicina tradicional china afirmaba que todas las partes del cuerpo están comunicadas entre ellas y es posible trabajarlas y equilibrar todo el organismo desde puntos concretos del cuerpo. A través de la estimulación de las zonas reflejas, se envían impulsos y señales nerviosas al resto de partes del cuerpo y órganos vitales. Por ejemplo, se pueden tratar dolores de migraña presionando el dedo gordo del pie.

La rama de la reflexología más antigua y utilizada es la reflexología podal. Cada una de las partes de nuestros pies está directamente conectada con un órgano o zona concreta de nuestro cuerpo. Así, al estimular alguna de las terminaciones nerviosas, se envía una señal a la médula espinal y al cerebro, quiénes responden con instrucciones de curación a los órganos y músculos que se están trabajando a través de la reflexología podal. Al trabajar los puntos de presión de los pies, es como si se estuviera masajeando directamente la zona dañada.

De esta manera, la reflexología presenta propiedades curativas y múltiples beneficios que ayudan a mejorar nuestra salud y favorecer el bienestar general. La reflexología se utiliza para mejorar la circulación sanguínea, estimular el organismo y reaparar los desequilibrios nerviosos o patologías más comunes, entre muchos otros beneficios. En muchas ocasiones es muy difícil acceder a la zona afectada o dañada, y con la reflexología es posible estimularla y repararla sin tocarla directamente. Es una técnica terapéutica propia de la medicina alternativa muy eficaz que proporciona óptimos resultados. Es recomendable acudir a un reflexólogo y no practicarse uno mismo la reflexología si se desconocen las técnicas de presión.